¿Cómo alimentar y nutrir a nuestros hijos durante los primeros años de vida?
28 de Sep 2025
Gracias a los avances en divulgación científica, la importancia de la lactancia materna durante los primeros meses de vida es ampliamente reconocida. Una alimentación adecuada en esta etapa resulta fundamental para el crecimiento, el desarrollo y la salud a largo plazo del lactante.
Recomendaciones para la alimentación durante los primeros 6 meses de vida
Los especialistas coinciden en que la lactancia materna exclusiva constituye el mejor alimento para el recién nacido durante los primeros seis meses de vida. Se recomienda ofrecer el pecho a demanda, respetando las señales de hambre y saciedad del bebé.
No obstante, en determinadas circunstancias puede ser necesario recurrir a la alimentación con fórmula infantil. En estos casos, se aconseja seguir las siguientes pautas:
- Utilizar fórmula número 1 o de inicio, administrada igualmente a demanda.
- Incrementar progresivamente la cantidad de fórmula cuando el bebé finalice todos los biberones durante un periodo continuado de 2 o 3 días, aumentando el volumen en 30 ml por toma.
- Iniciar la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad, independientemente del tipo de alimentación previa.
Observación
La introducción de la alimentación complementaria antes de los 6 meses debe realizarse únicamente bajo indicación médica. En ningún caso se recomienda iniciar este tipo de alimentación antes de los 4 meses de vida.
Recomendaciones para la alimentación complementaria a partir de los 6 meses
La medicina actual ha demostrado que la educación nutricional desde edades tempranas, promoviendo el consumo de una amplia variedad de nutrientes, es beneficiosa para el desarrollo del niño. No obstante, la introducción de nuevos alimentos debe realizarse de forma progresiva, ordenada y cuidadosa.
- Introducir los alimentos de uno en uno, dejando un intervalo de 2 a 3 días entre cada nuevo alimento para identificar posibles alergias o intolerancias.
- Evitar la adición de sal, azúcar o edulcorantes hasta, al menos, los 12 meses de edad.
- Siempre que sea posible, se recomienda mantener la lactancia materna hasta los 2 años o más, complementada con otros alimentos.
- La introducción de los lácteos en la alimentación infantil debe realizarse de manera progresiva y adaptada a la edad del niño. En aquellos bebés alimentados con biberón, a partir de los seis meses se recomienda el consumo de fórmula de continuación o fórmula 2, con una ingesta orientativa de entre 300 y 500 ml diarios. Posteriormente, desde los nueve meses, pueden incorporarse pequeñas cantidades de yogur natural sin azúcar o queso tierno. Finalmente, a partir de los doce meses de edad, es posible introducir la leche de vaca entera en la dieta.
- En relación con los cereales, el gluten puede introducirse entre los 4 y 12 meses, aunque se recomienda hacerlo a partir de los 6 meses y en pequeñas cantidades.
Es preferible comenzar con cereales como arroz, pasta y pan, priorizando siempre las versiones integrales.
- Las verduras y hortalizas pueden incorporarse a la dieta desde los 6 meses, ofreciendo una amplia variedad.
Las verduras de hoja verde grande, como espinacas o acelgas, se recomienda introducirlas a partir de los 12 meses, limitando su consumo a una ración diaria hasta los 3 años.
- La fruta debe introducirse también de forma individual, evitando combinaciones múltiples en puré o el consumo de zumos.
Se aconseja ofrecer fruta fresca, madura y de temporada.
- A partir de los 6 meses, el bebé puede consumir todo tipo de carnes, priorizando las carnes magras como pollo, pavo, cerdo o conejo.
No es necesario seguir un orden específico de introducción. Las cantidades recomendadas no deben superar los 20–30 g diarios (aproximadamente un tercio de un filete). Se deben evitar embutidos, carnes procesadas y vísceras.
- El pescado puede introducirse a partir de los 6 meses, priorizando pescados de pequeño tamaño.
Los pescados de gran tamaño, como pez espada, atún rojo o emperador, deben retrasarse hasta los 3 años, debido a su mayor contenido en mercurio.
Hasta los 12 meses, la cantidad recomendada es de 30–40 g diarios (aproximadamente media rodaja o un tercio de filete).
- El huevo puede incorporarse a la alimentación desde los 6 meses, de forma progresiva.
Se recomienda comenzar con ¼ de huevo e ir aumentando la cantidad gradualmente, sin necesidad de separar la yema de la clara.
- Las legumbres pueden ofrecerse también a partir de los 6 meses, preferiblemente combinadas con verduras o carne.
Pueden consumirse 2 a 3 veces por semana.