¿Cuáles son las recomendaciones nutricionales en la hipercolesterolemia?

03 de Mayo 2023

Dra. Ofelia Llamazares
Especialista en endocrinología y nutrición en el Hospital Virgen de la Salud de Toledo

La hipercolesterolemia puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero una alimentación adecuada es una de las herramientas más eficaces para controlarla.

El colesterol es una grasa necesaria para el organismo, pero cuando sus niveles en sangre se elevan puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Por eso, conocer qué es el colesterol, qué tipos existen, qué factores influyen en su aumento y cómo mantenerlo en valores adecuados resulta clave para cuidar la salud a largo plazo.

Desde un punto de vista biológico, el colesterol es un lípido presente en casi todas las células del cuerpo. Más del 90 % se encuentra en los tejidos y solo una pequeña parte circula por la sangre. El organismo obtiene el colesterol a través de dos vías principales: por un lado, la producción endógena, que se realiza mayoritariamente en el hígado, y por otro, el aporte dietético, procedente de alimentos de origen animal como carnes, huevos, leche y derivados.

Esta presencia generalizada en el organismo no es casual. El cuerpo necesita colesterol para funcionar correctamente, ya que actúa como precursor de moléculas esenciales, entre ellas las hormonas esteroideas, la vitamina D y los ácidos biliares, fundamentales para la digestión de las grasas.

¿Qué diferencia hay entre el colesterol LDL y el HDL?

Existen dos fracciones principales de colesterol con funciones distintas.

El colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”, transporta el colesterol desde el hígado hasta las células. Cuando sus niveles son elevados, el exceso de colesterol puede depositarse en la pared de las arterias, formando placas que provocan rigidez y pérdida de elasticidad. Este proceso, llamado arteriosclerosis, dificulta el riego sanguíneo y aumenta el riesgo de infarto cerebral o infarto de miocardio.

El colesterol HDL, conocido como colesterol “bueno”, cumple una función protectora. Se encarga de recoger el colesterol que no se utiliza y devolverlo al hígado para su eliminación a través de la bilis.

¿Cuándo se considera que el colesterol está alto?

De forma general, se habla de colesterol elevado cuando el colesterol total supera los 200 mg/dl, lo que se conoce como hipercolesterolemia. Sin embargo, para valorar el riesgo real es importante tener en cuenta otros factores que influyen en la salud cardiovascular, como la hipertensión arterial, la diabetes, el consumo de tabaco, el sedentarismo o la obesidad.

Cuando, además del colesterol total, están alteradas sus fracciones (LDL y HDL) u otras grasas en sangre, como los triglicéridos, se utiliza el término dislipemia.

¿Por qué puede aumentar el colesterol?

La causa más frecuente de colesterol elevado es un estilo de vida poco saludable. El consumo excesivo de grasas saturadas y grasas trans aumenta el colesterol LDL, mientras que la falta de actividad física reduce el colesterol HDL. Fumar y el sobrepeso u obesidad también contribuyen a empeorar el perfil lipídico.

Además, algunas enfermedades, ciertos medicamentos y la hipercolesterolemia familiar —una forma hereditaria— pueden provocar niveles elevados de colesterol.

¿Cómo se puede bajar el colesterol sin medicación?

El primer paso para reducir el colesterol es realizar cambios en el estilo de vida. Una alimentación equilibrada, el control del peso y la práctica regular de ejercicio físico son la base del tratamiento.

Se recomienda que las grasas no superen el 30–35 % de las calorías totales de la dieta, priorizando las grasas saludables. Deben predominar las grasas monoinsaturadas, presentes en el aceite de oliva, el aguacate y los frutos secos, y las grasas poliinsaturadas, como los omega‑3 y omega‑6, presentes en el pescado azul, las semillas y las nueces. Por el contrario, es importante reducir el consumo de grasas saturadas y evitar en lo posible las grasas trans, habituales en productos ultraprocesados y bollería industrial.

¿Qué tipo de alimentación es más recomendable para controlar el colesterol?

La dieta mediterránea es el patrón alimentario más recomendado. Se basa en un alto consumo de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y aceite de oliva como principal fuente de grasa. Se aconseja priorizar el pescado frente a la carne, elegir carnes magras y consumir pescado azul varias veces por semana.

Este tipo de alimentación aporta una mayor cantidad de fibra, que ayuda a reducir la absorción de colesterol en el intestino. En cuanto a los huevos, pueden consumirse con moderación, ya que la grasa saturada tiene más impacto sobre el colesterol en sangre que el colesterol dietético en sí.

¿Cómo conviene cocinar si tengo el colesterol alto?

Los métodos de cocinado más recomendables son aquellos que requieren poca grasa, como el horno, la plancha, la parrilla, el vapor o el microondas. Estos métodos ayudan a mantener una alimentación más saludable y a controlar el aporte de grasas.

¿Cuándo es necesario tomar medicación para el colesterol?

Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes, o si la persona presenta un riesgo cardiovascular elevado o antecedentes de enfermedad cardiovascular, puede ser necesario iniciar tratamiento farmacológico. En estos casos, la medicación siempre debe ir acompañada de hábitos de vida saludables.

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